El arnés debe cumplir con tres funciones esenciales:
- Seguridad: Incorporar materiales antideslizantes para minimizar el riesgo de caídas y prevenir lesiones en la piel.
- Comodidad: Su diseño debe evitar molestias en el uso diario, integrando acolchado en zonas clave como axilas y lumbares.
- Facilidad de uso: Fabricado con materiales deslizantes que permiten una colocación rápida y sencilla.
Como resultado, el arnés brinda mayor autonomía y facilita tareas diarias de higiene, como el uso del inodoro, el aseo personal o el cambio de pañal, así como actividades como vestirse, cambiarse de ropa o colocar los pantalones con mayor comodidad y seguridad para la persona usuaria.